1 de mayo: Homenaje al “trabajo invisible” de nuestros mayores

abril 29, 2026

Este viernes 1 de mayo se celebra el Día del Trabajo, una fecha dedicada a reconocer la importancia de lo laboral. Sin embargo, existe un motor silencioso que no aparece en las encuestas de población activa, pero que permite que el mundo siga girando: el trabajo del cuidado.

Para este día, en Sonraíz os invitamos a poner el foco en nuestros mayores. Para muchos de ellos, la jubilación no ha sido el fin de su etapa activa, sino el inicio de una “segunda carrera” dedicada al soporte atencional y emocional de sus familias. Y es que, para las familias jóvenes, la conciliación tiene los nombres y apellidos de los abuelos. Según datos recientes, aproximadamente el 85% de los abuelos cuidan de sus nietos en algún momento, y casi un 30% lo hace diariamente.

Esta labor va mucho más allá del afecto:

  • La logística del día a día: Recogidas escolares, meriendas y acompañamiento.
  • El soporte para las emergencias y los imprevistos: Son el “servicio de guardia” permanente cuando un niño enferma y los padres no pueden ausentarse de su puesto de trabajo.

A menudo se piensa en este apoyo como algo puramente sentimental, pero las cifras cuentan otra historia. Buscando información en la red, hemos encontrado diversos informes sobre el valor del cuidado no profesional, que estiman que, si se monetizara el tiempo que los mayores dedican a estas tareas, su contribución equivaldría a casi el 4% del PIB nacional.

Además, este “trabajo” incluye a menudo un soporte económico directo a los hijos y nietos. Sin este apoyo, la estructura laboral y social de muchas familias fácilmente colapsaría.

Aunque el cuidado activo puede mejorar la capacidad cognitiva y reforzar la autoestima y la sensación de “sentirse útil”, es vital que esta labor sea una elección y no una imposición.

Para que este trabajo invisible no pase factura a su salud, debemos tener presente:

  1. El derecho al descanso: Haber cumplido la edad de jubilación implica el derecho a disfrutar de tiempo propio. El cuidado de los nietos debería ser un espacio de transmisión de valores, no una jornada laboral agotadora.
  2. Establecer límites saludables: Es fundamental que los mayores mantengan su vida social, su ejercicio y sus aficiones.
  3. Realizar un reconocimiento explícito: Validar y agradecer su esfuerzo es lo mínimo que necesitan, emocionalmente hablando.

Este 1 de mayo, al celebrar los derechos de los trabajadores, miremos hacia casa. Celebremos a quienes trabajan desde el amor y la entrega absoluta. Su labor no tiene precio, pero tiene un valor incalculable: la ayuda a sus hijos y la felicidad de sus nietos. Cuidar de su bienestar y respetar su tiempo es la mejor forma de agradecerles que sigan siendo el pilar fundamental de nuestra sociedad.