El poder de la musicoterapia en los recuerdos

agosto 26, 2026

Hay una escena en la película Coco, de Disney Pixar, que resulta imposible de olvidar: cuando el joven Miguel le canta «Recuérdame» a su abuela Coco. En ese instante, la mirada de ella cobra una chispa de luz, el reconocimiento vuelve a su rostro y comienza a cantar la letra de su infancia. Lo que en la pantalla parece magia narrativa es, en realidad, un fenómeno neurológico perfectamente documentado por la ciencia.

​La melodía que no se borra: ¿Qué dice la neurociencia?

​En los últimos años, diversos estudios de neuroimagen han demostrado que la memoria musical se almacena en áreas cerebrales diferentes a las de la memoria episódica o verbal. Regiones como la corteza motora suplementaria y la corteza cingulada anterior se conservan notablemente bien ante el avance de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

​Cuando una persona escucha una canción significativa de su juventud, ocurren varios procesos clave:

  • ​Activación emocional inmediata: La música actúa como un atajo directo al sistema límbico, desencadenando emociones asociadas al momento en que se escuchó por primera vez.
  • ​Reducción del estrés y la ansiedad: La estimulación auditiva agradable reduce los niveles de cortisol y favorece la liberación de dopamina, mejorando el estado de ánimo general.
  • ​Fomento de la neuroplasticidad: Escuchar y cantar melodías conocidas estimula conexiones neuronales que facilitan la orientación, el lenguaje y la comunicación verbal espontánea.

​Un plan en familia para el fin de semana

​Desde Sonraíz proponemos convertir el cine en una herramienta de bienestar familiar. Volver a ver Coco junto a nuestros mayores y nuestros pequeños es una oportunidad perfecta para abrir conversaciones del pasado y explorar su propia historia.

​Puedes crear una «lista de reproducción de su vida»: recopila en una aplicación o en un reproductor las canciones que sonaban en su juventud, los temas que bailaban o la música de su tierra. Escucharlas juntos puede transformar una tarde tranquila en un momento único de conexión y reminiscencia.

​En el Centro de Día Sonraíz comprobamos a diario cómo una simple melodía es capaz de encender recuerdos, despertar sonrisas y devolver esa chispa tan especial a nuestros mayores.

​Porque cuidar no solo es velar por la salud física: es también alimentar el alma a través de la emoción y el recuerdo.