Nuestros talleres de Psicoestimulación

mayo 6, 2026

Entendemos que el deterioro cognitivo no afecta a todos por igual. Por ello, nuestros talleres se dividen en tres grupos de intervención, adaptando la dificultad y los ejercicios a cada realidad, según el deterioro sea leve, moderado y severo.

Cada sesión de psicoestimulación diaria sigue una estructura de tres fases, diseñada para que el cerebro de nuestros usuarios se active de forma progresiva:

1. Los 10 minutos de Orientación a la Realidad (TOR)

Comenzamos siempre conectando con el «aquí y ahora». Durante los primeros 10 minutos, trabajamos la orientación temporal, espacial y personal.

  • ¿Qué día es hoy? ¿En qué estación estamos? ¿Dónde nos encontramos? ¿Dónde nací? ¿Cuándo es mi cumpleaños? Este inicio es muy significativo porque reduce la desorientación y la ansiedad, proporcionando una base de seguridad antes de pasar a tareas más complejas.

2. El núcleo del taller: Lenguaje y comunicación (20-30 min)

La comunicación es el puente que nos une a los demás. En esta fase central, dedicamos el mayor tiempo a estimular el lenguaje verbal y la expresión:

  • Fluidez semántica: Evocación de palabras, sinónimos, categorías, etc.
  • Comprensión y lectura: Trabajar con textos o frases que mantengan activa la capacidad de procesar información.
  • Debate guiado: Fomentar que expresen opiniones, lo que refuerza su autoestima y su capacidad de interacción social.

3. El cierre lúdico: Estimulación variada (15 min)

Finalizamos la sesión con una parte más dinámica y variada, donde el juego es la herramienta principal. Dependiendo del día y del grupo, nos enfocamos en:

  • Atención y Gnosias: Reconocimiento de objetos, formas, sonidos, etc.
  • Cálculo: Operaciones sencillas o manejo de conceptos numéricos aplicados a la vida diaria.
  • Praxias: Coordinación de movimientos para realizar tareas motoras complejas.

¿Por qué esta estructura?

Esta división del tiempo no es arbitraria. Está pensada para respetar la curva de fatiga cognitiva de los mayores. Empezamos con la seguridad de la orientación, pasamos al esfuerzo de la comunicación y terminamos con el refuerzo positivo que proporcionan los juegos de estimulación.

En Sonraiz cada actividad tiene un propósito. No solo ocupamos el tiempo, sino que “estimulamos la vida” para que cada persona siga siendo ella misma el mayor tiempo posible.