Un hogar que estimula

abril 22, 2026

Cuando pensamos en estimulación cognitiva, es común que nos venga a la mente la imagen de una persona frente a una ficha de papel y un lápiz, completando sumas, buscando diferencias o haciendo sopas de letras. Sin embargo, el hogar ofrece unas alternativas muy significativas para mantener el cerebro de nuestros mayores activo.

Se trataría de aprovechar los momentos cotidianos para fomentar la autonomía, potenciar la actividad cognitiva y, de paso, reforzar la autoestima. Aquí os aportamos algunas sugerencias:

1. La cocina: Preparar una receta sencilla es una de las actividades más completas que existen, ya que requiere:

  • Planificación: ¿Qué ingredientes necesitamos?
  • Memoria de trabajo: Seguir los pasos en el orden correcto.
  • Praxias y gnosias: Pelar, cortar, oler, saborear…

Dejad que vuestro familiar os ayude en tareas seguras, como batir un huevo o poner la mesa. Sentirse útil es el mejor motor cognitivo.

2. Reminiscencias: Trabajar sobre los recuerdos es muy valioso. Dedicar un rato a ver fotos antiguas no es solo «pasar el tiempo», es un ejercicio maravilloso de memoria episódica. En lugar de preguntar «¿Quién es este?», probad con frases como: «Cuéntame algo de este día» o «Recuerdo que ese vestido te gustaba mucho». Esto reduce la frustración si hay fallos de memoria.

3. Juegos de mesa: El dominó, las cartas o el parchís funcionan. Ayudan a trabajar el cálculo mental, la atención sostenida y la espera.

4. La importancia del entorno y la orientación: Mantener a la persona conectada con el «aquí y ahora» es vital, algo que en el Centro de Día trabajamos con insistencia. Pero desde casa, con pequeños gestos se puede lograr mucho:

  • Tener un calendario grande de pared donde ir tachando los días.
  • Colocar un reloj de pared en un lugar bien visible.
  • Comentar las noticias del día o el tiempo que hace.
  • Mantener las mismas rutinas y sus horarios a diario.

Con estas 4 propuestas podría sacarse buen provecho de las situaciones cotidianas en el hogar. Al fin y al cabo, se trata en último término de tener a vuestro familiar estimulado y activo el mayor tiempo posible, nunca perdiendo de vista que la mejor estimulación es aquella que refuerza su autoestima y bienestar.