Convivir con alguien que sufre demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer, consume tanto tiempo y dedicación, que incluso puede llegar a parecer una vivencia insuperable. A veces da la sensación de que, por mucho que hagamos, de nada sirve, ya que nuestro familiar enfermo sigue pareciéndonos frustrado y confundido. Sin embargo, hay cosas que podemos hacer para ayudar a que un ser querido con Alzheimer disfrute de sus actividades cotidianas.



