La jubilación supone un cambio vital en el que el cambio de roles se hace presente de forma inevitable. El abandono del rol profesional implica asumir la aparición de nuevos roles o la nueva distribución de los roles previos. El rol de padre/madre, abuelo/abuela, esposo/esposa, entre otros posibles, que quizá siempre hayan estado ahí, pero se hayan ejercido en el tiempo con una organización diferente en cuanto al desempeño que ahora pasan a tener.



