La tecnología ha transformado nuestra forma de comunicarnos, de informarnos y de relacionarnos con el mundo. Para las personas mayores, este cambio ha sido especialmente significativo: muchos han pasado de escribir cartas y usar teléfonos fijos a realizar videollamadas, consultar información en internet o disfrutar de contenidos digitales. Un avance enorme que, aunque al principio puede generar dudas, también ofrece grandes beneficios.



