Con la llegada del frío, mantener el hogar a una temperatura adecuada se vuelve esencial, especialmente para las personas mayores. A partir de cierta edad, el cuerpo regula peor el calor, la piel es más fina y la sensación térmica disminuye, por lo que el frío puede afectar más de lo que parece. En Sonraíz, lo vemos cada año: un ambiente cálido y estable marca la diferencia en su salud y bienestar.



